Portugal inaugura una planta de biogás con gallinaza que emplea un sistema pionero en Europa

Una empresa barcelonesa organizó recientemente una visita a Portugal para conocer de cerca la primera planta de Europa destinada al aprovechamiento energético de gallinaza con una tecnología novedosa en el continente. La granja avícola que la incorpora demuestra las nuevas posibilidades que se abren en este campo, ya que la tecnología empleada ahorra en costes de instalación y permite construir plantas centralizadas y descentralizadas.

Dos de los motivos por los cuales los propietarios de granjas avícolas no se animan a aprovechar los residuos de las mismas (gallinaza) para producir energía son la inversión elevada y el negativo impacto visual de los biodigestores verticales.

Desde marzo de este año, Portugal cuenta con la primera planta en Europa dedicada al tratamiento y aprovechamiento energético de gallinaza con biodigestores de geomembrana BioElax. La empresa barcelonesa afirma que “se trata de una tecnología muy avanzada y probada en cientos de plantas en el continente americano con un coste de instalación muy bajo, que permite no sólo la realización de plantas centralizadas sino también descentralizadas, mucho más apropiadas para nuestro país”.

La granja portuguesa dispone de varios edificios para más de 280.000 aves. Debido a su situación geográfica (al norte del país), en una zona de vientos fuertes y fríos, resultaba imprescindible la calefacción de todos los edificios, lo que suponía un consumo elevado de propano. Los biodigestores BioElax tratan diariamente 2,5 m3 de gallinaza y producen 300 m3 de biogás, equivalentes a 85 Kg de propano al día. En total, se sustituyen más de 20 toneladas de propano anuales por biogás, consiguiendo una amortización total de la planta en menos de cuatro años.

Representantes de varias cooperativas agrarias de toda España y de la administración pública visitaron recientemente la instalación lusa.

Las mismas fuentes indican que la tecnología BioElax cumple con el Plan para Biodigestión de Purines, aprobado en diciembre del año pasado por el Gobierno español, y confirman que “la solución básica tiene un coste similar a una balsa cubierta pero con la posibilidad de crecer con, por ejemplo, otros BioElax conectados en serie o paralelo, sistemas de agitación, calefacción, asilamiento, producción energética, telegestión, etc”.

Esta empresa española adelanta que ya tienen varios proyectos en lista de espera: “la primera planta en España arrancará pronto en Castilla-La Mancha y producirá 500 kW eléctricos a partir de purín, y además se amortizará en cuatro años”, resume David Poveda, director de la empresa.