Se llama Amador Menéndez Velázquez, pertenece al departamento de Ingeniería Eléctrica y Ciencias de la Computación del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y acaba de diseñar un sistema de captación de la energía solar, a través de una Pintura fotovoltaica, que resulta más económico y eficaz de los hasta ahora conocidos. El equipo está integrado también por C. L. Mulder (Holanda), P. D. Reusswig (Estados Unidos), H. Kim (China), C. Rotschild (Israel) y M. A. Baldo (Australia).

Se trata de una Pintura fotovoltaica que, extendida sobre los cristales de las ventanas de un edificio, lo convierten en una suerte de central eléctrica a pequeña escala. Así, esta Pintura atrapa la luz del sol y la tranforma en electricidad. Como ha explicado no sin cierto humor el científico asturiano, el sistema es «bueno -posee alta eficiencia-; bonito -integrable arquitectónicamente-; y barato -compuesto por materiales nanoestructurados de bajo coste-».

La tecnología desarrollada por el MIT aumenta un 16 por ciento la eficiencia en la captura de la luz solar, alcanzando hasta un 81 por ciento -la más alta hasta el momento-. Además, posee el rasgo peculiar de integrarse con facilidad en la estructura arquitectónica del edificio. De todos estos aspectos, entre otras cosas, da cuenta un artículo publicado en el primer número de la revista Energy Express -el suplemento bimensual de la revista Optic Express que edita la Sociedad Americana de Óptica.

Esta nueva tecnología, a la que los científicos se refieren como concentrador solar lumiscente, permite aumentar las dimensiones del cristal sin sacrificar su eficiencia, un aspecto crucial a la hora de trasladar los prototipos de pequeño tamaño de los laboratorios a dispositivos más grandes, adaptados al mercado.

Las Pinturas desarrolladas en el MIT no requieren un sofisticado y caro procedimiento de seguimiento del sol -como sucede en el caso de otros dispositivos fotovoltaicos- y recogen, además de la radiación solar directa, la radiación difusa, lo que permite su funcionamiento en días nublados o de condiciones climatológicas adversas. Esto se consigue gracias a unas antenas moleculares inteligentes que pueden captar la radiación desde cualquier ángulo y que la vuelven a emitir, con pocas pérdidas, dirigiéndola hacia los extremos del cristal donde luego es convertida en electricidad.

Además, dispositivos electrónicos modernos, como los teléfonos móviles, que incorporan cada vez pantallas de cristal más grandes, podrían también beneficiarse de esta tecnología


Sin comentarios a “Un asturiano crea una Pintura que transforma la luz solar en electricidad”  

  1. No hay comentarios

Deja una respuesta

Debes conectarte para enviar un comentario.


Comparte este artículo