La Asociación Empresarial Eólica (AEE) ha presentado hoy la actualización de 2009 del Estudio macroeconómico del impacto del sector eólico en España, elaborado por la consultora Deloitte. La eólica aportó 3.803 millones de euros al PIB en 2008 –un 12,7% más que el año anterior– y apenas notó los efectos de la crisis financiera. Con la confianza que dan los buenos resultados, el sector saca pecho y exige que “antes de tomar decisiones se vea lo que hacemos con el dinero de las primas”.
“Somos desde hace años un buen ejemplo de economía sostenible”, ha dicho esta mañana el presidente de la AEE, José Donoso, durante la presentación del Estudio Macroeconómico del impacto del Sector Eólico en España elaborado por la consultora Deloitte, por encargo de la Asociación. La afirmación viene al pelo si como ha anunciado el presidente Zapatero, el Consejo de Ministros aprobará el viernes la Ley de Economía Sostenible.
Entre los presentes, Antonio Hernández, director general de Política Energética y Minas del Ministerio de Industria. Que no habló de esa Ley pero sí acabó su intervención diciendo que “la apuesta por las renovables está clara, continuará, se cumplirán los objetivos de la Directiva de renovables y se buscará seguridad jurídica que dé confianza al sector”.
Porque de momento esa confianza brilla por su ausencia. “Necesitamos cuanto antes una nueva regulación”, ha dicho al menos en cuatro ocasiones Donoso. La creación del Registro de Pre Asignación a través del RDL 6/2009 ha supuesto una paralización del sector, especialmente para la industria, “la gran pagana”, que ha dejado de recibir pedidos hasta que los promotores no tengan notificación de los proyectos aceptados en el mismo.
Y aunque la potencia instalada este año será la habitual, en torno a 1.600 MW, lo peor se espera para el primer semestre de 2010. “Por ello es urgente, muy urgente, un nuevo marco retributivo para los proyectos que han quedado fuera del registro y para los futuros, ya que la eólica no se acaba con la decisión del Consejo de Ministros del 13 de noviembre”.
Hernández ha defendido la necesidad del RDL 6/2009 porque “las solicitudes de nuevos parques eólicos se habían disparado hasta casi los 14.000 MW, muy por encima de lo previsto en el RD 661/2007. Así que hemos tenido que evitar la entrada de golpe de muchos proyectos siguiendo un criterio de distribución que da preferencia a los que tienen la autorización administrativa de las comunidades autónomas”.
Los datos del estudio se refieren a 2008, año en el que la eólica siguió creciendo con una significativa aportación directa al PIB de España por valor de 2.311 millones de euros –lo que supone un 0,24% del total del PIB– frente a los 1.933 de 2007, y un arrastre muy importante de su actividad en empresas auxiliares, por valor de 1.492 millones de euros, lo que supone una aportación global de 3.803, un 0,39 del PIB, frente a los 3.270 de 2007. La previsión es llegar a 0,42% del PIB en el año 2010 y al 0,45% en el 2012.
El informe da a conocer otras magnitudes económicas que conlleva el desarrollo de la energía eólica en nuestro país, como su efecto en la balanza fiscal (244 M€ frente a los 189 M€ del pasado año) y comercial (2.990 M€ en exportaciones frente a los 2.550 M€ de 2007), el empleo (41.438 puestos de trabajo entre directos e indirectos, frente a los 37.730 de 2007), su contribución a la autosuficiencia energética (7,4 MTEP evitados en importaciones de combustibles fósiles frente a los 5,7 MTEP del pasado año), beneficios medioambientales (19,1 MT de CO2 evitadas) y el esfuerzo en I+D+i (189,5 M€ frente a los 174 M€).Muchos retornos que deberían tener en cuenta los que acusan constantemente a la eólica de ser una energía cara y subvencionada. El importe de las primas percibidas en 2008 fue de 1.138 M€.
Según el presidente de la AEE, a estos datos “hay que añadir otros beneficios no cuantificables como lo pueden ser el elevar el nivel de vida en el medio rural, o crear la imagen de marca de una España tecnológica que beneficia al conjunto de nuestras empresas”. Para Donoso, los datos y hechos que recogen el informe “constituyen una evidencia que debe servir de guía en las decisiones de los responsables políticos en el ámbito energético, porque no se trata sólo de fijarse en el déficit tarifario, sino de ver más allá para valorar y evaluar, cuantitativa y cualitativamente todos los beneficios que se derivan de la generación de electricidad de origen eólico”.
Por su parte, el director general de Política Energética ha reconocido las ventajas, en el ámbito de la reducción de la dependencia energética, de las energías renovables y especialmente de la eólica que “ha tenido además el desarrollo más ordenado” y coincide con Donoso en “valorar el intangible que supone potenciar la imagen tecnológica de España, valor que no debemos perder”. Respecto al Registro de Pre Asignación ha anunciado que en los próximos días dará a conocer todos los proyectos eólicos que han sido admitidos en el mismo y que sumarán en total más de 6.000 MW, hasta 2012.
En la presentación técnica del estudio, el director técnico de AEE, Alberto Ceña, ha dicho que “las fuentes renovables y autóctonas han sido creadas para desplazar a otras tecnologías convencionales que tienen que comprar el combustible fuera de España. Y las rentas de la eólica se quedan en España”. También ha insistido en la necesidad de que las empresas miren hacia fuera. “Si queremos seguir manteniendo una actividad continua tenemos que apostar por la internacionalización”.
Ceña avanzó la evolución futura a 2012 y 2016 de las principales magnitudes en una estimación basada en dos escenarios. Uno sería el del cumplimiento de los objetivos de política energética establecidos en Plan de Energías Renovables (PER) y la Planificación de los Sectores de Electricidad y Gas 2008-2016 (es decir, 20.155 MW de potencia instalada en 2010, y previsión de que el crecimiento de la potencia instalada se mantendrá en la década siguiente).
Un segundo escenario, más negativo, contempla la fabricación de solo 800 MW en 2009 y de 1.600 MW a partir de 2010: consecuencia de la crisis financiera y los condicionantes creados a partir de la entrada en vigor del Real Decreto-Ley 6/2009. En el primero de ellos el sector eólico aportaría de manera directa al PIB 2.655 M€ en 2010; 3.239 M€ en 2012 y 4.193 M€ en 2016 mientras que en el segundo esas cantidades se rebajarían con una aportación al PIB de 2.023 M€, 2.462 M€ y 3.287 M€ en 2010, 2012 y 2016 respectivamente.
El estudio y las presentaciones del acto están colgadas en la web de la AEE:
www.aeeolica.org
